The Grateful Dead – Shake’s Picks 1: McArthur Court, University Of Oregon, 1/22/1978

Vol 1 Univ of Oregon 1 22 1978 derecha

Como ya venimos anunciando desde hace tiempo, 2015 marca el 50 aniversario de la formación de nuestra banda favorita, los Grateful Dead, y en Shakin’ Street hemos decidido poner en marcha nuestra propia celebración de cumpleaños. A lo largo del año y de manera mensual iremos colgando fragmentos de conciertos tomados de cualquier época de la banda. Cada fragmento, que corresponderá a un show celebrado ese mes en concreto, estará disponible a través de descarga directa e irá acompañado de un pequeño texto detallando el momento al que corresponde en la historia del grupo. Elegiremos estos 12 fragmentos de entre nuestros conciertos favoritos de toda su carrera, con la única condición de que no hayan sido editados de manera oficial. En cuanto al título, después de Dick’s Picks y Dave’s Picks parecía bastante apropiado que nuestra particular serie de “lanzamientos de archivo” de los Grateful Dead se llamara Shake’s Picks.

A continuación podéis disfrutar de la primera entrega, dedicada a un show que acaba de cumplir 37 años: el 22 de enero de 1978 en el McArthur Court del campus de la Universidad de Oregón, en la ciudad de Eugene.

1978 suele considerarse un año menor para los Grateful Dead. Atrapado entre el esplendor de 1977 (que muchos fans siguen considerando el mejor año de toda su carrera) y la renovación que supuso la entrada del teclista Brent Mydland en 1979, 1978 fue una época bastante complicada para la banda. Los crecientes problemas de drogas empezaron a afectar al rendimiento en directo y provocaron un distanciamiento entre los miembros del grupo que conduciría a la expulsión del pianista Keith Godchaux y su esposa, la corista Donna Jean Godchaux, a principios de 1979. Además, el acontecimiento más importante del año para el grupo, su visita a Egipto en septiembre para actuar frente a la Gran Pirámide de Guiza, que debía haber supuesto uno de los momentos álgidos de toda su historia, se quedó en un simple hecho anecdótico debido a que los tres conciertos que ofrecieron estuvieron muy por debajo de su mejor nivel. Sin embargo, pese a todo esto, 1978 también fue un año plagado de grandes momentos que muchos fans suelen pasar por alto debido a la mala prensa que recibe. Es por ello que hemos decidido dedicar el primer volumen de Shake’s Picks al concierto del 22 de enero, un show plagado de giros inesperados que muestra a los Grateful Dead en estado de absoluta efervescencia psicodélica.

A fin de cuentas, pese a que el calendario señalaba un nuevo año, las cosas no habían cambiado tanto desde los célebres shows del otoño de 1977 cuando los Dead se embarcaron en una gira por California y el Medio Oeste en enero de 1978. Este pequeño tour les llevó hasta Eugene la noche del 22 de enero, y miles de fans desafiaron al frío y la tormenta para reunirse en el McArthur Court de la Universidad de Oregon, creando un ambiente festivo y familiar propenso para que la banda ofreciera un show histórico. En un testimonio encontrado en internet, un asistente al concierto menciona a un tipo disfrazado de bufón que se paseaba entre las primeras filas repartiendo tripis, lo cual no parece extraño al considerar que uno de los presentes en la cancha de baloncesto aquella noche era el viejo compinche de los Dead Ken Kesey, que había crecido en Eugene. Quién sabe, quizá la presencia del autor e icono contracultural tuviera algo que ver con la intensidad psicodélica y el carácter experimental que la banda mostró sobre el escenario. Lo que está claro es que ya desde el primer set, colosales versiones de estándares como “Jack Straw” y “Tennessee Jed” hicieron intuir que esta iba a ser una noche especial, y lo mejor estaba por llegar después de la pausa.

Lo que tenemos aquí es el tramo final del segundo set, a partir del momento en que el habitual solo de percusión (que había ido precedido de una preciosa lectura de “Terrapin Station”) da paso a un majestuoso “The Other One” en el que los Dead conjuran una feroz tormenta psicodélica. Durante la hipnótica jam posterior a la primera estrofa, la banda construye un intenso diálogo instrumental que les conduce a través de vertiginosos pasajes improvisativos que evocan las versiones más experimentales de la época 1972-1974. Jerry García se muestra especialmente animado, recorriendo el mástil de su Wolf como poseído por una fuerza superior que le instara a abrir nuevos caminos a través de las sinuosas curvas del tema. En vista de esto, el resto de la banda decide dejarle completamente solo después de la segunda estrofa, una oportunidad poco común que el guitarrista aprovecha para exprimir las posibilidades de sus pedales octavadores, creando un sonido poderoso e inquietante, que suena como si estuviera utilizando las cuerdas de su guitarra para canalizar un mensaje alienígena. Quizá pensando esto mismo, García introduce el célebre riff de cinco notas de Encuentros En La Tercera Fase un par de veces durante su solo, provocando extáticos alaridos entre el público. La película de Spielberg había sido un gran éxito a finales de 1977 y la leyenda dice que el propio Jerry aparecía como extra durante una de las escenas rodadas en la India. Sea como fuere, este sorprendente momento ha llevado a que el concierto sea conocido como el Close Encounters Show entre muchos deadheads.

Pero las sorpresas no acaban ahí. Después de algunos minutos explorando los confines de la galaxia, Jerry regresa a la Tierra para atacar el inconfundible riff de “St. Stephen”, que hace enloquecer a todos los presentes. Se trata de la única versión de la canción que los Dead interpretaron en toda su carrera que no empieza con el habitual dibujo inicial de bajo y guitarra, dando lugar a una transición única, tanto por lo inesperado como por la fuerza con la que el resto de la banda se une al guitarrista. Lo que sigue es una versión absolutamente triunfal del gran clásico de Aoxomoxoa, que incluye una pequeña jam espontánea sobre un patrón descendente antes de la última estrofa que corta el aliento. Después de este concierto, los Dead no volverían a interpretar el tema hasta diciembre de 1978, quizá con la certeza de que era prácticamente imposible superar el listón alcanzado en Eugene. Finalmente, “St. Stephen” da paso a una jubilosa versión de “Not Fade Away” con Jerry, Bobby y Donna desgañitándose ante el micro mientras Phil Lesh danza por el mástil creando un groove irresistible. El show concluyó con “Around and Around” y un bis de “U.S. Blues” pero hemos preferido hacer un fade out durante la sección final a cappella de “Not Fade Away” para cerrar 40 minutos de pura magia Dead.

La fuente que hemos utilizado para crear el audio ha sido la versión remasterizada del soundboard que Charlie Miller puso en circulación en 2010. Esperamos que disfrutéis de la escucha y nos vemos en febrero para la segunda entrega de Shake’s Picks, donde os podemos adelantar que los Grateful Dead se acompañarán de unos amigos muy especiales.

Descarga: The Other One > Close Encounters Jam > St. Stephen > Not Fade Away (1/22/1978)

1 22 1978 ticket

English version:

2015 marks the 50th anniversary of my favourite band, The Grateful Dead, and I have decided to launch my own birthday celebration here at Shakin’ Street. Each month of the year I will upload a fragment from a concert that took place on that same month of any year of the Dead’s career. The fragments will be available for download through Mediafire and the accompanying texts will be written in both Spanish and English. I will pick these 12 selections among my favourite shows covering the band’s whole history, with the only condition that they have not been made officially released. As for the title, I figured that if Dick Latvala had Dick’s Picks and Dave Lemieux has Dave’s Picks, I might as well call my own Dead archive series Shake’s Picks. So here you have the first volume, devoted to a show that turns 37 today: January 22nd 1978 at the University of Oregon’s McArthur Court. Enjoy.

1978 is usually considered a minor year for the Dead. Sandwiched between the splendour of 1977 (a year that many fans still regard as their favourite), and the renewal that Brent Mydland’s incorporation brought along in 1979, 1978 was a hard time for the band. Increasingly worrying drug habits created problems between band members that would eventually lead to the dismissal of the husband and wife team of pianist Keith Godchaux and vocalist Donna Jean Godchaux in early 1979. But drug use also started to take its toll on live performances. The big event of the year for the group, their trip to Egypt in September to perform in front of the Great Pyramid, should have been one of the high points of their whole career, but ended up as little more than an anecdote when they failed to rise up to the occasion and deliver their best on stage. Yet despite all this, 1978 was also filled with great performances that are sadly overlooked by many fans because of the year’s bad press. This is why I have decided to start my Shake’s Picks series with this January 22nd show, a concert filled with unexpected twists and turns that shows the Dead in a state of pure psychedelic effervescence.

After all, although the calendar marked a new year, things hadn’t changed that much since the renowned shows of the Fall of 1977 when the Dead hit the road in January for a tour of California and the upper Midwest. This tour landed them in Eugene on the 22nd night of January, and thousands of fans defied the cold rain and snow to gather in McArthur Court at the University of Oregon, creating a warm, festive atmosphere. An attendee’s account in Archive.com talks about a guy disguised as a jester dosing the people in the front rows, which doesn’t sound strange at all given that the Dead’s old pal Ken Kesey, who had grown up in Eugene, was present at the basketball court that night. Who knows, maybe the author and counterculture icon’s presence had something to do with the lysergic intensity and experimental character that the band displayed on stage. Whatever the reason was, it soon became clear from the inspired takes on first set standards such as “Jack Straw” and “Tenneessee Jed” that this was going to be a special night. And, as usual, the best was to come after the pause.

What we have here is the final fragment of the second set, from the moment that the drum solo (which had been preceded by a gorgeous “Terrapin Station”) gives way to a majestic “Other One” in which the Dead conjure up a ferocious psychedelic storm. During the hypnotic jam that follows the first verse, the players build up an intense instrumental dialog that drives them through vertiginous improvisatory passages that recall the experimental nature of the 1972-74 versions. Jerry García is especially playful and loose, going over the fretboard of his Wolf as if possessed by a higher force that urges him to search for new paths to travel the song’s sinuous curves. Sensing this, the rest of the band chooses to leave him to play unaccompanied after the second verse, a rare chance that the guitar player makes the most of by delving into his octave pedals to create a powerful, disturbing tone that sounds as if he is using his guitar strings to transmit an alien message. Maybe getting this same feeling, García introduces the famous five note riff from the movie Close Encounters Of The Third Kind a couple of times during his solo, provoking rapturous screams among the audience. Spielberg’s film had been a great success in late 77 and legend has it that Jerry even appeared as an extra in one of the scenes shot in India. Truth or not, this surprising moment has led to the concert being referred to as the Close Encounters Show among deadheads.

But there’s still more surprises to come. After a couple of minutes exploring the confines of the galaxy, Jerry returns to Earth and launches straight into the unmistakable “St. Stephen” riff, which drives the multitude into a joyous frenzy. As far as I know, this is the only version the Dead ever played that doesn’t start with the familiar introductory interplay between guitar and bass, and the result is a completely unique transition, totally unexpected and mind-shatteringly effective due to the force with which the rest of the band joins in with the guitarist. What follows is a triumphant take on the immortal classic from Aoxomoxoa that includes a spontaneous jam on a descending figure right before the last verse that is absolutely beautiful and never fails to take my breath away. After this show, the Dead would not play the song again until December, almost a whole year later, maybe feeling that it was almost impossible to top this sublime version. Finally, “St. Stephen” gives way to a jubilant “Not Fade Away” which has Jerry, Bobby and Donna singing their hearts out and Phil Lesh dancing through his fretboard to create an irresistible groove. The show concludes with a very nice “Around And Around” and an “U.S. Blues” encore, but I have chosen to fade out the track during the final a cappella section of “Not Fade Away”, which wraps up a perfect 40 minutes of pure Grateful Dead magic.

I have used Charlie Miller’s fantastic 2010 remaster of the soundboard tape to create the audio track. I hope you enjoy the listening experience and we’ll meet again in February for the second instalment of Shake’s Picks, which will find the Dead accompanied by some very special friends.

Download: The Other One > Close Encounters Jam > St. Stephen > Not Fade Away (1/22/1978)

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