Man: Regreso al futuro (1972-1973)

Micky

Man se encontraban en el mejor momento de su carrera en la primavera de 1972. En noviembre del año anterior habían publicado su mejor disco hasta la fecha, Do You Like It Here Now, Are You Settling In? que les había granjeado las alabanzas de la prensa musical, y se habían sobrepuesto a la marcha del teclista Clive John (Clint para los amigos) a principios de año, emergiendo del revés con energías renovadas y una formación que probablemente sea la más icónica de toda su carrera. Prescindiendo de teclados, el ahora cuarteto formado por las guitarras del diminuto mago de las seis cuerdas Micky Jones y el cowboy Deke Leonard, y la abrumadora base rítmica integrada por ese inclasificable personaje, cruce entre Keith Moon y el Dalai Lama, llamado Martin Ace al bajo y el infatigablemente preciso batería Terry Williams, era una de las bandas psicodélicas más espectaculares e inclasificables de toda Europa.

Su iridiscente poderío sobre un escenario quedó reflejado en su participación en el doble álbum Greasy Truckers Party, crónica de un concierto benéfico en el Roundhouse londinense junto a Hawkwind y Brinsley Schwarz, que se abría con un lisérgico viaje de más de 20 minutos a través de su tema más emblemático “Spunk Rock”, así como en el apabullante directo Live at the Padget Rooms, Penarth, registrado en el mes de abril en su Gales natal. Editada en septiembre, la limitada tirada de 8000 copias de Padget Rooms se agotó en una semana, presagiando un futuro triunfal para Man. Pero para entonces, siguiendo una tradición aparentemente grabada en su ADN, la banda había implosionado, y tras urdirse las conspiraciones y rodar las cabezas, a través del humo de la batalla había surgido una formación totalmente nueva.

Manband

El cuarteto Ace-Williams-Jones-Leonard

Fue camino a un concierto en East Finchley, apenas dos semanas después de la grabación de Padget Rooms, que Terry Williams se sentó junto a Deke Leonard en la furgoneta y le preguntó si se había enterado de que Ace iba a abandonar Man para montar una nueva banda, The Flying Aces, junto a su esposa George. Un sorprendido Deke contestó que no sabía nada, a lo que Terry respondió con una noticia aún más inesperada: él también quedaba despedido de la banda. En su genial libro Rhinos, Winos & Lunatics (una de las únicas autobiografías musicales que aparte de ser un compendio de anécdotas surrealistas y caligulescas hazañas sexuales está escrita con un estilo muy cuidado, que por momentos podría pasar por todo un Kurt Vonnegut relatando la epopeya de una banda de rock and roll), Deke asegura que “Man convertimos el despedido en una forma de arte”. No era la primera vez ni sería ni mucho menos la última. Y así, mientras Deke hacía las maletas y se marchaba en pos de una carrera en solitario, la nueva formación de Man ya se había gestado durante un encuentro casual entre Terry y el antiguo teclista Clive John en un pub de Swansea. Entre pinta y pinta, los dos habían configurado una nueva banda con Terry a la batería, Micky y Clint como guitarristas y el bajista Will Youatt y el teclista Phil Ryan, con los que Clint había formado la banda Iowerth Pritchard and the Neutrons tras su marcha de Man apenas unos meses atrás.

El sonido de los nuevos Man es muy distinto a la frenética psicodelia dominada por los duelos guitarrísticos entre Jones y Leonard que había caracterizado a la formación anterior. Al prescindir del afilado y percutivo ataque de la telecaster de Deke, que es sustituido por la sutileza rítmica de Clint, la banda adquiere un sonido más relajado y etéreo, que respira con más tranquilidad y abre más espacios para la sección rítmica compuesta por Terry Williams y un Will Youatt que mantiene el estilo simple y acompasado de Ace. Esta distendida base funciona como un lienzo sobre el que Jones y Phil Ryan se retan en un constante intercambio de solos y melodías de guitarra y teclado de una claridad paisajística. Jones da rienda suelta a su pasión por las sonoridades ácidamente relajadas de la psicodelia de San Francisco mientras que Ryan incorpora texturas más identificables con el rock progresivo que dominaba Inglaterra en la época, aunque sin llegar nunca a caer en las pretensiones barrocas de Rick Wakeman o Keith Emerson. El resultado es un sonido hipnótico y reconfortante, que emana cálidos rayos de luminosa psicodelia mercurial que llegan a rozar la espiritualidad. El propio Will Youatt afirmó que Phil y él le aportaron al sonido de la banda “a more magical, lighter feel.”

Clive

Clive John

Con la marcha de Deke Leonard, Man también perdieron a su compositor más conciso y principal letrista, cediendo el peso de la composición a un Micky Jones más proclive a intentar capturar la inspiración del momento y dejar fluir la magia de la espontaneidad que a pulir y arreglar las canciones hasta dar con su forma perfecta. Esto provoca sus primeras tensiones con Ryan, que llega a Man provisto de un arsenal de temas nuevos que Jones descarta de un plumazo, prefiriendo partir de cero y dejar que las canciones surjan de manera natural a partir de distendidas jams. Este acercamiento, unido al nuevo sonido más sutil de la banda, se traduce en las cuatro composiciones largas, relajadas y espaciosas, eminentemente instrumentales, que conforman su siguiente disco Be Good to Yourself at Least Once a Day, registrado como no podía ser de otra manera en los estudios Rockfield de Monmouth, al sur de Gales, durante el mes de septiembre de 1972 y publicado en noviembre.

Clive John explicó que el grupo afrontó la grabación tratando de olvidarse de que estaban registrando un disco y optando por intentar relajarse, dejar la música fluir y disfrutar de un “electric blow” en el estudio, llegando a asegurar que, gracias a ello, el trabajo resultante “tiene más continuidad, enfoque y cohesión que cualquier otro álbum de Man”. Lo cierto es que, si bien es difícil elegir un único trabajo dentro de una discografía tan consistente a la vez que variada como la suya, es innegable que Be Good to Yourself es uno de los mayores logros de la carrera de Man. En una encuesta realizada en 1992 fue votado el mejor álbum de la banda y tres de sus cuatro canciones aparecieron entre las 10 más valoradas por los fans.

El disco se abre con el clásico “C’mon”, que surgió de una melodía improvisada por Jones durante un concierto en una universidad alemana sobre la cual, con la intención de animar a un público algo apático, empezó a exclamar “Get up! Come on!” A partir de esta idea la banda desarrolló una de sus canciones más inspiradas, marcada por el contraste entre las vibrantes estrofas y la sugerente sección central en la que el tempo se reduce a la mitad y que serviría de vehículo para algunas de sus jams más arrebatadoras en directo. La versión de estudio se completa con un precioso arreglo de pedal steel a cargo de su amigo, compatriota y perenne residente en los estudios Rockfield Dave Edmunds. Deke Leonard afirmó que el pedal steel de Edmunds en “C’mon” suena “como si el arcángel San Gabriel, después de una noche de borrachera en Nashville, se hubiera parado a tocar unos punteos antes de marcharse corriendo a pillar el último autobús de vuelta al cielo”. Sin duda se trata de una de esas canciones que se te quedan grabadas a fuego para el resto de tu vida la primera vez que la escuchas.

Map

El mapa de Gales que se desplegaba al abrir la carpeta de Be Good to Yourself at Least Once a Day

La primera mitad de Be Good to Yourself se completa con el serpenteante instrumental “Keep on Crinting”, subrayado por la inconmensurable labor de Phil Ryan y que tristemente nunca llegó a ser interpretado en directo. La inmortal “Bananas”, con su irresistible estribillo (“I like to eat bananas ‘cause they got no bone – I like marihuana ‘cause it gets me stoned”), se ocupa de abrir la cara B, y de nuevo funciona como un perfecto escaparate de las mil y una virtudes de Man, que cabalgan a través de un lisérgico paisaje sónico que arranca con un totémico riff que da paso unos interludios instrumentales frenéticos antes de descender a un sosegado valle de guitarras acústicas arpegiadas salpicadas por la fina voz de Jones, explotando por fin en sinuosas líneas de guitarra y teclado que se funden en un crescendo épico antes de regresar de vuelta al agitado ritmo inicial. El clásico “Life on the Road”, con su desenfadada cadencia de country rock psicodélico pone final al disco, cuya preciosa portada abierta atesoraba un mapa desplegable de Gales en clave de tierra fantástica, además de una genealogía de la banda escrita ni más ni menos que por Deke Leonard (otro aspecto único de Man es el hecho de que, a pesar de las continuas tensiones internas y los constantes cambios en el seno de la banda, todos sus miembros siempre mantuvieron una relación de amistad y continuaron colaborando sin importar los conflictos pasados).

Be Good to Yourself fue el disco más vendido de Man hasta la fecha, incrementando su público de manera exponencial en parte gracias a una aparición en el Old Grey Whistle Test de la BBC, e intensificando su ya de por sí desbordante actividad en vivo. El poderío de esta formación de la banda sobre un escenario puede comprobarse en el directo Live at the Rainbow 1972, publicado en 1990, que incluye expansivas lecturas de los tres clásicos de Be Good to Yourself además de una hipnóticamente intensa versión de la olvidada “Love Your Life”, de Do You Like It Here Now, que acaba fundiéndose en la mesiánica “Spunk Rock”.

El 16 de septiembre de 1972 Man telonean a Frank Zappa en el londinense estadio de cricket The Oval, aunque la férrea seguridad de Zappa, intensificada tras el ataque de un novio despechado en pleno concierto durante su gira anterior, impide que puedan conocer a uno de sus grandes ídolos. Para la ocasión, Man cuentan con el Gwalia Male Voice Choir, un típico coro galés de dieciséis miembros que unen sus voces para abrir el concierto con una sentida interpretación de “Sospan Fach”, la canción folklórica galesa por excelencia, que narra las vicisitudes de una atareada ama de casa (sic). Tras finalizar su repertorio, Micky Jones y Terry Williams se abren hueco hasta las primeras filas del estadio para ver el show de Zappa. Esperando intensificar la experiencia, ingieren unos barbitúricos, pero Frank resulta estar atravesando uno de sus períodos orquestales, dedicándose más a dirigir al resto de los músicos que a tocar la guitarra, con lo que a la segunda canción Jones y Williams están durmiendo plácidamente en el césped a los pies del escenario, donde se quedan hasta que unos roadies vienen a despertarles una vez finalizado el concierto.

1972

Man en directo en 1972: Phil Ryan, Micky Jones, Terry Williams, Will Youatt y Clive John

Man cierran 1972 por todo lo alto, con un concierto el 19 de diciembre en el Patti Pavillion de Swansea junto a amigos como los Flying Aces de Martin Ace, Ducks Deluxe o Dave Edmunds. La velada queda registrada en el doble 10 pulgadas Christmas at The Patti, que incluye una versión de “Life on the Road” junto a Edmunds, aunque la palma se la llevan Help Yourself, la banda hermana de Man que por entonces contaba con Deke Leonard entre sus filas. Los ingleses ocupan la segunda y la tercera cara del vinilo con sendas jams que parecen registradas a medio camino entre un ballroom de San Francisco en pleno 1968 y el planeta Marte. Propulsados por el triple ataque guitarrístico de Leonard, Malcolm Morley y Richard Treece, a los que se suma el pedal steel de B.J. Cole, la banda impregna de ácido una lectura en clave Quicksilver del “Mona” de Bo Diddley y la apocalíptica “Eddie Waring” de Leonard.

1973 empieza con una nueva sacudida en el seno de Man. Una vez más, Clive John decide abandonar la banda debido a la fatiga provocada por las constantes giras y agobiado por la creciente tensión entre Jones y Phil Ryan. Los demás deciden seguir adelante como cuarteto y en mayo comienzan los ensayos para componer material de cara a un nuevo disco. El retiro rural en el castillo de Clearwell en Gloucestershire no resulta tan relajante e inspirador como esperaban debido a la incesante presencia de un equipo de la BBC designado para rodar un documental que capture a la banda en plena efervescencia creativa. Las cámaras surten el efecto contrario sobre Jones, Ryan, Williams y Youatt, que empiezan a depositar sus cuantiosos suministros cannábicos visiblemente encima de los amplificadores y a emborracharse abiertamente con la intención de sabotear la grabación. Pese a todo, las sesiones de composición dan sus frutos y a finales de mes Man regresan a Rockfield para empezar a registrar su nuevo trabajo (acompañados, cómo no, del equipo de la BBC).

Tweke Micky

Tweke Lewis y Micky Jones

A medio camino de la grabación la banda decide que es necesario incorporar un segundo guitarrista para sustituir a Clint. El elegido es Tweke Lewis, un joven de 19 años que proviene de Wild Turkey, la banda del bajista original de Jethro Tull Glenn Cornick, y que apenas necesita ensayar ya que es un ardiente fan de Man y se conoce el repertorio del grupo al dedillo. Así describió Tweke años después su primer concierto con la banda en Leeds:

“Me recogieron en casa de mi madre en Swansea. Cuando llegamos a la casa de Will en Port Talbot ya se habían fumado unos diez porros. Para cuando llegamos a Leeds se habrían fumado cuarenta más. Después un porro en la prueba de sonido, un porro en el hotel y, por supuesto, un porro antes de salir al escenario. Cuando empezó el concierto no sabía ni dónde estaba.”

Para el tercer show de Tweke, el 24 de junio en el Roundhouse de Londres, la banda volvió a contar con el Gwalia Male Voice Choir. El concierto fue registrado de cara al nuevo disco, que finalmente se publicaría como un doble álbum bajo el título Back Into the Future. La primera cara recogía cuatro temas relativamente cortos grabados como cuarteto que mostraban a unos Man en estado de gracia, cuidando las melodías vocales más que nunca y con un Phil Ryan al frente desplegando su “demented, orchestral psychedelia” como la definió Deke Leonard. Destacan el asalto inicial de la irresistible “A Night in Dad’s Bag”, el funk-pop espacial de “Just for You” y la emocionante balada “Don’t Go Away”, aunque sería un crimen no mencionar también las alucinógenas líneas de teclado de Ryan en el tema-título.

La segunda cara del disco consta de dos temas más extendidos ya con Tweke a la guitarra: la sudorosamente rítmica “Ain’t their Fight” con Micky Jones sacándole el máximo partido a la palanca Bigsby de su característica Gibson SG y la inquietante “Never Say Nups to Nepalese”, a partes iguales luminosamente jovial y claustrofóbicamente siniestra (otro tema que por desgracia nunca llegaron a trasladar al escenario y que sin duda podría haber sido el punto de partida para algunas exploraciones sónicas muy interesantes). El segundo disco recoge fragmentos del concierto del Roundhouse, comenzando por ese “Sospan Fach” a cargo del coro que ciertamente pone los pelos de punta. A continuación dos grandes jams de 20 minutos ocupan sendas caras del vinilo: la primera es una estratosférica versión de “C’mon” con los miembros del Gwalia Male Voice Choir sumándose al quejido de Jones en la parte central y toda la banda dejándose la piel para alcanzar un auténtico nirvana musical, y la segunda una improvisación en clave boogie titulada “Jam Up Jelly Tight/Oh No Not Again” que va creciendo en intensidad poco a poco hasta desembocar, como no podía ser de otra manera, en el éxtasis de “Spunk Rock”.

Deke

Deke Leonard

Mientras Man ultimaban su nuevo disco, Deke Leonard no había parado ni un momento desde su salida del grupo un año antes. Además de colaborar con Help Yourself había formado su propia banda, Deke Leonard’s Iceberg, con la que había editado un brillante álbum homónimo que abarcaba desde el hard rock hasta el pop pasando por el pub rock, la psicodelia o el rock progresivo, y que estaba suponiendo un relativo éxito gracias al single “A Hard Way to Live”. Una tarde, Deke se encontró con Man en las oficinas del sello United Artists. La banda seguía inmersa en las sesiones de rodaje para el documental de la BBC e invitaron al antiguo guitarrista a unirse a ellos en la grabación de una reunión para comentar los detalles finales de la cinta. Terminado el trabajo y tras una surrealista visita a un restaurante indio en el que Deke derramó una copa de vino sobre el plato de curry de ni más ni menos que Neil Sedaka, todo el mundo se marchó a casa menos Jones y Leonard, que decidieron acercarse al pub de la esquina a tomar la última.

Una vez en el bar, Micky se sinceró con Deke, asegurándole que estaba harto de ser “el guitarrista en la banda de Phil Ryan”, a lo que Leonard, divertido, le recordó que apenas un año antes se quejaba de estar harto de ser “el guitarrista en la banda de Deke Leonard”. Las pintas empezaron a fluir y, como es habitual cuando dos miembros de Man coinciden en un pub, la conversación empezó a tomar un cariz conspiratorio. ¿Acaso no sería genial volver a tocar juntos? Los dos estaban de acuerdo en que era lo que más les apetecía ahora mismo, con lo que tomaron la determinación de abandonar sus respectivas bandas para montar un grupo nuevo juntos. No obstante, decidieron no comunicar nada a sus compañeros por el momento ya que en apenas unos días daba comienzo una nueva gira que, para más inri, emparejaba a sus dos bandas en el mismo cartel.

El Up For The Day Tour embarcó a Man y Iceberg en un célebremente demencial recorrido primaveral por la geografía inglesa. Por aquel entonces Martin Ace era el bajista de Iceberg y cada noche, tras finalizar el set de Man, ambas bandas al completo se unían sobre el escenario para atacar “Spunk Rock”. Durante un concierto en Cheltenham Martin, en pleno éxtasis psicodélico, decidió lanzarse sobre público desde lo alto del escenario coincidiendo con la explosión final de “Spunk Rock”. Contra sus pronósticos, en lugar de cogerle en volandas, el público, al ver caer sobre ellos al demente Ace, se hizo a un lado, con lo que el bajista quedó despanzurrado contra el suelo. Observando la escena desde arriba, sus compañeros se retiraron al camerino entre carcajadas hasta que, unos minutos después, las puertas se abrieron de golpe y seis roadies aparecieron acarreando el cuerpo rígido de un Ace que gritaba con todas sus fuerzas. Durante las tres siguientes fechas de la gira, Will Youatt sustituyó a Martin durante el set de Iceberg, mientras el bajista era acarreado de un lado a otro sobre un sillón cual Nerón por los resignados roadies.

Mickey Jones Cover MM

Micky Jones en la portada del Melody Maker

A pesar de la diversión, era evidente que las hostilidades entre Micky Jones y Phil Ryan estaban alcanzando su máximo apogeo. Antes de un concierto en Dagenham, alguien trajo al camerino la nueva edición del Melody Maker, que con motivo de la publicación de Back Into the Future había colocado una foto de Micky en la portada. Phil pidió la revista para echarle un ojo y acto seguido la cogió por una esquina, sacó un mechero de su bolsillo y la prendió fuego, depositando el ejemplar en llamas en una papelera antes de abandonar el camerino sin pronunciar una palabra. Melodrama psicodélico del más alto nivel.

Una vez finalizada la gira, Deke y Micky comentaron sus planes a Terry Williams, quien se unió a la conspiración. Malcolm Morley y Ken Whaley de Help Yourself completaban la hipotética nueva banda, y ahora sólo faltaba informar a Barry Marshall, el sufrido mánager de Man. Back Into the Future se había editado en septiembre y, a pesar de la crisis del petróleo de 1973, que limitó sustancialmente la producción de vinilos de ese año, estaba siendo un gran éxito, alcanzando el número 23 en las listas de éxitos británicas. Marshall, por tanto, montó en cólera cuando Deke y Micky, ambos en el momento de mayor éxito de sus respectivas carreras, llamaron a la puerta de su oficina para explicarle sus planes. Estaba harto de esa aparente tendencia innata de Man a sabotearse a sí mismos cada vez que las cosas les empiezan a ir bien y, desesperado, les instó a realizar un último esfuerzo en pos de la reconciliación.

La reunión tuvo lugar en casa de Phil Ryan en diciembre. Micky y Terry tenían su opinión muy clara, Tweke estaba desolado y Will no sabía muy bien qué hacer. Quizá lo único que necesitaban era un descanso, que cada uno hiciera su vida durante un par de meses y después reunirse con energías renovadas para empezar a componer material nuevo. Antes de la reunión, el bajista le explicó esta idea a Phil y le pidió que dejaran a los demás hablar primero para saber qué opinaban y después intervenir para intentar conciliar las posturas de todos. Phil, aparentemente convencido por los argumentos de Youatt, accedió. Sin embargo, al empezar la reunión, el teclista fue el primero en tomar la palabra, asegurando que Will y él se marchaban de la banda para volver a montar los Neutrons, tras lo cual se marchó por donde había entrado. Fin de la reunión. Al día siguiente Deke telefoneó a Micky para ver cómo había ido el cónclave y éste le dio la noticia: volvía a ser el guitarrista de Man.

Así llegó a su fin uno de los períodos más interesantes de la carrera de Man, en el que la banda facturó alguna de la música psicodélica más resplandeciente, inventiva y, en definitiva, única de la época. Pero como suele ocurrir en la vida, cada final es a su vez un principio, y el futuro aún reservaba grandes momentos para Man. Por delante quedaban la incorporación de Whaley y Morley, la grabación de Rhinos, Winos & Lunatics con Roy Thomas Baker a los mandos, su primera visita a Estados Unidos en la llamada 1999 Party Tour con Hawkwind, el retorno de Ace, sus aventuras junto a John Cipollina o la imprevisible reincorporación de Phil Ryan para The Welsh Connection. Pero esas son otras historias que serán contadas a su debido tiempo.

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